El ahorro es una necesidad de la que todo el mundo está claro, pero ¿Sabemos ahorrar? En muchas ocasiones la respuesta a la pregunta planteada es negativa. Es clave diferenciar dos términos importantes: el ahorro y el ahorro efectivo. Es muy disímil tener una cierta cantidad de dinero ahorrada, a tener un ahorro efectivo, y en las siguientes líneas te vamos a enseñar cómo tener un ahorro que satisfaga tus necesidades y te brinde bienestar, a ti y a los seres queridos que te rodean.

El sano origen del ahorro.

El ahorro no puede ser originado por un imprevisto, el ahorro es efectivo cuando forma parte de tu cotidianidad y es una costumbre en tu vida, si aún no lo es, nunca es tarde para comenzar, y aquí te diremos cómo lograrlo.

Lo primero que debes hacer es fijarte una meta. Para alcanzar la meta se conjugan muchas variables, entre ellas la económica, debes analizar toda la situación y pensar en los recursos financieros que necesitas para llegar al objetivo deseado. Si el ahorro nace por una condición efímera, será más factible se deje de ahorrar prontamente. Cuando la necesidad de ahorrar surge por un plan, siempre estará presente eso en tu mente.

La prevención en el caso de imprevistos, también es una buena razón para iniciar un patrón de ahorro. Es probable hayas sufrido los problemas de afrontar una eventualidad económica repentina y no tuviste como responder ante la dificultad. Uno de los fines del ahorro es poder tener un respaldo monetario que permita hacer frente a los imprevistos.

El siguiente paso luego de la decisión de ahorrar.

Luego de tener una cierta cantidad de dinero ahorrada, podemos pensar en cómo ese dinero puede transformarse en más recursos y multiplicarse. Hay que evaluar todas las opciones bancarias del mercado, ya sea fijar un monto a plazos o hacer inversiones en bonos. Igualmente el ahorro puede brindarte el capital para adquirir algún bien o artículos que puedan ser mercadeables. Utilizando alguna de estas formas, o cualquier otra opción, tu ahorro se puede transformar en un ahorro efectivo.

Evitando gastos que impidan el ahorro.

No solamente es destinar parte de nuestros ingresos al ahorro, sino evitando gastos innecesarios. En este punto es fundamental involucrar a toda la familia en el plan de ahorro, para de esta forma inculcar en todos los miembros del hogar la necesidad de ahorrar, y cómo cada uno puede aportar al ahorro, en este caso no agregando dinero, sino evitando los gastos.

¡Aprovecha la oportunidad de ahorrar!

Es valiosa la oportunidad de descuentos en diferentes rubros que las temporadas nos ofrecen, en cuanto a ropa, calzado, e incluso alimentos no perecederos. Varios de los recursos podríamos adquirirlos a un menor costo dependiendo de la época del año. Para hacer un buen plan de ahorro pidamos a la familia una especie de lista de requerimientos, y basemos nuestras compras en esa lista.

Y hablando de lista, también debemos hacer una cuando vamos a la tienda a comprar alimentos. Debemos regirnos por las compras que son verdaderamente necesarias, y aunque parezca sencillo, esta actitud es difícil de cumplir. Para tener un ahorro seguro, la recomendación adicional es ir al mercado con el estómago lleno, si no hemos comido y vamos con hambre compraremos más de lo que ciertamente necesitamos.

Las prioridades en el plan de ahorro.

Usemos una balanza imaginaria, y coloquemos en ella las cosas que bajo nuestra perspectiva son prioritarias y cuáles no, luego de este ejercicio mental, pidamos a los otros miembros de la familia que lo hagan. Seguidamente unamos todas las opiniones, y consideremos como importantes las opiniones de quienes están a nuestro lado, en esas opiniones podemos basar nuestro plan de ahorro. No permitamos que prevalezca exclusivamente la opinión de uno o dos miembros de la familia solamente. El ahorro puede también permitirte eliminar deudas, y debes concientizara todos los miembros de la familia en ese aspecto, porque las deudas no son buenas para las finanzas personales, mucho más si éstas son con intereses. Al tener una menor cantidad de deudas vas a tener un mayor porcentaje disponible para destinar al ahorro.

¡Bienvenida la comparación dentro del plan de ahorro!

Es costumbre de algunas personas no mirar los precios de lo que se compra, y si nos tomáramos más tiempo para comparar precios, sin duda tendríamos el ahorro seguro de una buena cantidad de euros. Desde las compras más sencillas, hasta las de más envergadura, son susceptibles de ser comparadas con otros productos similares.

¡Genera más ingresos para poder ahorrar!

Si tus ingresos personales se van todos en gastos y no permiten ahorrar efectivamente, es el momento de buscar ingresos adicionales. Evalúa tus capacidades personales y analiza cómo esas capacidades pueden traerte más ingresos, y diseñar un buen plan de ahorro. ¿Tienes aptitudes para el diseño gráfico o la cocina? Tu talento puede hacer la diferencia. El pensar en el futuro te traerá una mejor calidad de vida, todos los mecanismos que puedas aplicar para hacer de tus ahorros un ahorro efectivo, serán muy valiosos para tus finanzas personales.