Las finanzas en el hogar siempre son un tema escabroso, y más cuando es tratado en pareja. Partiendo de la premisa de que es difícil para dos personas estar de acuerdo prácticamente en cualquier tema, los desacuerdos pueden crecer más cuando se trata de dinero, y en mayor medida cuando el acuerdo debe ser entre un hombre y una mujer. Para poder llegar a convenios es necesario que ambos hablen del tema, y es desliz de muchas parejas evadir la cuestión para “evitar” conflictos, el silencio que se tenga repercutirá en una mala salud financiera en el hogar. Hay una serie de etapas que se deben considerar para hacer que las finanzas personales no sean un tema controversial.

Patrones de consumo y metas del presupuesto familiar.

Es importante que la pareja hable de cómo son sus patrones de consumo, y evaluarlos, haciendo énfasis en que no debe predominar la opinión de uno de los dos, sino de ambos. Esto acabará con una barrera que puede surgir lamentablemente de forma natural. También es importante conocer las expectativas que cada miembro de la pareja tiene con el presupuesto familiar, principalmente hablar de metas y objetivos. ¿Qué se desea comprar? ¿A dónde se desea viajar? ¿Cuándo tener hijos?

Atentos a la indisciplina del presupuesto familiar.

Hay que estar atentos cuando se utilizan herramientas financieras como la tarjeta de crédito para gastos cotidianos, si esto se hace habitual, es un indicativo de que las finanzas personales, y por ende del hogar, no están bien. Esto debe impulsar a tener la necesidad de hacer un presupuesto planificación monetaria en el hogar, donde se prevean los gastos mensuales o semestrales, y se consideren los imprevistos. El hecho de tener una planeación va a traer bienestar a la familia, y un marco de criterios y consideraciones para los gastos.

Conociendo el tema del presupuesto familiar.

Es probable que algún integrante de la pareja, o ambos, no tenga claro la importancia que deben tener las finanzas del hogar en el desarrollo de la vida de casados, y aunque siempre será uno de ellos el que proponga el tema, los dos deben estar conscientes de dicha importancia. Luego de leer literatura, revisar páginas web sobre el tema y comentarlo en pareja, se debe elaborar y luego conocer el presupuesto familiar, es decir, estar al tanto de las pautas que el plan tendrá. El matrimonio es una sociedad, donde ambos van a partes iguales, pero cuyos beneficios serán comunes, y los dos trabajarán en el logro de los objetivos familiares, buscando la felicidad del otro, y no sólo la particular.

El diseño de las estrategias para hacer el presupuesto familiar.

Es necesaria una reunión periódica que permita la definición de las estrategias para llegar a los objetivos del presupuesto familiar, la frecuencia de la reunión la definirá la pareja, lo recomendable es que esta cita no se de en un ambiente de estrés, sino al contrario, puede ser una oportunidad para la pareja expresar sus sentimientos y emociones. Lo ideal es que sea un momento de relajación, a pesar de que el tema pueda ser escabroso, quizás luego de la conversación pueda ser una oportunidad de empezar a encargar un nuevo miembro de la familia.

La planificación consistirá principalmente en la definición de los ingresos, seguido de los gastos y precisar los aportes que cada uno hará a ese presupuesto. Lo más difícil será el cumplimiento del cálculo, quizás uno de los dos sea más proclive a hacer gastos innecesarios, y la labor del otro miembro de la pareja será ayudar a que todos se alineen al presupuesto familiar y se rijan por él. Es necesario mantener la cordialidad, si hay un traspié en el acatamiento de la planificación no hacer recriminaciones, a cambio, tratar de entender la razón de la equivocación, e instar a la corrección inmediata.

La transparencia en las finanzas personales y del hogar.

El nivel de confianza en algunos matrimonios no alcanza el nivel de manifestar al otro el monto de su sueldo, incluso, el obviar este tópico no debería generar conflictos en la pareja. Ya sea que haya una división de gastos o sea estipulado un fondo único para el presupuesto familiar, cada miembro de la pareja debe convenir una cantidad, a discreción de cada uno, para ser gastada en lo que desee individualmente, esto va a permitir seguir teniendo una especie de autonomía y privacidad. Si por el contrario, sólo uno trabaja, y aporta ingresos a la economía del hogar, debe entregar integra cierta cantidad de dinero a su pareja para que lo disponga y gaste como quiera.

El lugar del ahorro y la descendencia dentro del presupuesto familiar.

Dentro del presupuesto, debe tener un lugar preponderante el porcentaje de ingresos que irán al ahorro, ese porcentaje debe ser producto de un acuerdo. No se debe obviar este renglón porque será un respaldo para el porvenir, que puede permitir hacer futuras inversiones y multiplicar el dinero. Inclusive, este fondo dentro del presupuesto familiar puede abrir el panorama para hacer crecer a la familia y pensar en la opción de buscar a los futuros herederos. Si se hace un patrón de conducta familiar tener un presupuesto, éste debe ser compartido e informado a los niños cuando estén en edad de comprender, y que sean conscientes de su importancia.

Educación en el presupuesto familiar.

Si en un momento dado aumentan los ingresos, esto no debe significar el salirse del presupuesto familiar, el excedente podría ser integrado al fondo de ahorros o imprevistos, lo ideal es mantener el orden. A los niños, desde la más temprana edad debe educárseles con principios básicos de finanzas, para que cuando sean adolescentes o adultos tengan un camino ganado hacia la salud económica, la familia debe eliminar las deudas, principalmente las que generen intereses. Si tomas en cuenta para tu familia todas las recomendaciones aquí expuestas, tendrás un hogar que dará pasos firmes a la prosperidad.