Quizás nunca te habéis hecho esa pregunta, pero debes reconocer que de esa respuesta podría cambiar tu vida y la de aquellas personas a las que amas y te rodean, ser del grupo de los emprendedores podría hacer girar tu realidad hacia los sueños que siempre anhelaste. El deseo de emprender puede surgir en un momento, o significar una idea que siempre tuviste desde la niñez. Para ser un emprendedor y concretar ese deseo, debes cumplir una serie de pautas que te explicamos a continuación.

Al momento de emprender, pregúntate: ¿Para qué soy bueno?

El proyecto a emprender va a depender mucho de tus capacidades, aprendidas o innatas. Quizás eres buen deportista, o tienes una facilidad especial para la música, te gusta la cocina, la costura o eres aficionado a los experimentos, pueden ser muy diversas tus aptitudes, y dependiendo de ellas, puede estar más cerca el objeto de emprendimiento.

El valor de la motivación para los emprendedores.

Quizás hoy te preguntes, ¿Por qué quiero hacer un emprendimiento en este momento, y no hace dos años? Es posible que no llegues rápido a la respuesta, pero puedes estar seguro que si hay una motivación. Pueden ser muy variadas las causas que originen el deseo de crear un negocio, posiblemente una apremiante situación económica, la llegada de un hijo, un cambio en las condiciones del país donde vivo, la culminación de los estudios o el inicio de otros, en fin, pueden ser muchas las formas que encontremos para que nazca en nosotros el deseo de formar parte del grupo de emprendedores.

Detección de las necesidades de la sociedad para decidir un emprendimiento.

Es recomendable que un proyecto de emprendimiento esté ligado a las necesidades del mercado, para lo cual debes indagar sobre lo que el entorno está pidiendo o requiriendo, luego de conocer lo que el mercado necesita, debes contrastar tus capacidades con las que el mercado requiere, y observar si tus aptitudes están acordes con lo que desea el contexto.

Definición del proyecto a emprender.

Luego del estudio del mercado, debes definir la función y el rol que vas a desempeñar en él, mientras más definido en detalle esté el proyecto a emprender desde el principio, más exitoso podría llegar a ser el emprendimiento en el corto, mediano o largo plazo. Una idea clara hará que tus objetivos estén mejor delimitados, tendrás muy despejada tu idea y lucharás tras ella. Esto no quiere decir que en el transcurso del tiempo no habrá cambios, pero la precisión inicial hará más efectiva la toma de decisiones, y te servirá para mantenerte firme contra las voces profetisas del fracaso, que siempre las habrá.

El producto del emprendimiento.

¿Qué vas a ofrecer? Allí estará el triunfo o la pérdida, a pesar de todo lo  que hagamos, nunca estaremos completamente satisfechos con lo que hemos decidido. El servicio que entregaremos a la colectividad a través del emprendimiento ¿Vendrá a mejorar la calidad de vida de los demás? en este punto puedes analizar experiencias exitosas con productos similares en otras latitudes.

Fórmate con emprendedores.

La salud de un proyecto exitoso radicará en sus finanzas, por lo que debes considerar estudiar más profundamente todo lo que no sabes sobre el manejo empresas y emprendimientos iniciales, si aún no habéis tenido la oportunidad de iniciar tu proceso de formación profesional, este puede ser un buen momento. Las experiencias personales de los emprendedores pueden aportarte herramientas y modos de pensar importantes para tu incipiente proyecto.

La transparencia es importante al momento de emprender.

Si el proyecto de emprendimiento no lo estás haciendo solo, sino en sociedad, debes cuidar la transparencia en el manejo de las finanzas, las medidas que tomes hoy van a evitar muchos problemas en el futuro. Y esto se refiere no solo a las finanzas, sino a muchos otros aspectos como los gustos personales, preferencias de mercado, hasta detalles como el color que se utilizarán en los panfletos publicitarios. Al momento de emprender nunca menosprecies tus gustos, ni los de los demás, pero de un detalle pequeño pueden surgir los grandes problemas.

Al emprender, el fracaso siempre será una opción.

Aunque cualquier emprendimiento siempre será factible de fracasar, esto no te debe frenar y amilanar. El temor puede ser ese sentimiento que te neutralice y pueda evitar alcances tus metas y objetivos empresariales. No escuches a las voces que “predicen” el fracaso al emprender, no dejes de escuchar, pero que lo que escuches no te haga detener.

Perseverancia de los emprendedores.

Si te caes, ¡levántate! No tienes otra opción. Te quedarías sorprendido de la cantidad de emprendedores que iniciaron con un fracaso, y no solamente con uno, sino con dos, tres y hasta cuatro. El esfuerzo siempre te traerá una buena recompensa.

El seguimiento a los pasos antes mencionados, serán una ayuda importante para los emprendedores, porque iniciarás de forma exitosa tu negocio. Ojalá lo que aquí hayas aprendido, pueda ser ese impulso que te faltaba para lograr las metas a través de tus talentos, capacidades y deseos de triunfar.