Toda persona que decida iniciar un proyecto de emprendimiento demuestra una profunda capacidad de asumir riesgos, porque se enfrentará a un sin número de situaciones novedosas donde el camino no está trazado, sino que poco a poco, y como producto de sus experiencias, irá labrando la ruta a recorrer. A continuación, te demostraremos por qué es importante que la psicología emocional del emprendedor sea un rasgo que lo diferencie de los demás ante los retos que tiene que enfrentar.

El valor de la inteligencia emocional.

Cuando hablamos de inteligencia, principalmente la asociamos o la definimos a través de medios cuantitativos, por ejemplo en la etapa escolar por medio de las calificaciones, o de un test de aptitudes, o la realización de un examen para establecer el coeficiente intelectual de un individuo, pero se ha comprobado la relevancia que tiene la inteligencia emocional en el trabajo, y mucho más para un emprendedor, que necesita además de inteligencia académica, la emocional para enfrentar diversas situaciones que lo lleven a alcanzar los objetivos que se ha propuesto lograr a través de un emprendimiento.

La influencia del entorno en la psicología emocional del emprendedor.

Una persona está rodeada siempre de seres que pueden tener una injerencia positiva o negativa en el individuo. Ese entorno pueden ser familiares, compañeros de trabajo o miembros de una comunidad, y en la mayoría de los casos quienes rodean a una persona tendrán a través de sus acciones una influencia que determinará la psicología emocional, en este caso del emprendedor. Mucho del éxito de un emprendimiento está determinado por cómo maneje el empresario esa influencia, y transforme lo negativo en procura del éxito deseado.

Una persona que lleve en sus hombros un emprendimiento, muy probablemente esté rodeado de trabajadores, y un buen emprendedor, con una buena inteligencia emocional en el trabajo, va a procurar mantener buenas relaciones laborales, pensando que no debe integrar al ambiente laboral elementos que vayan a desmejorar las condiciones del clima organizacional. Se debe tener claro que mientras un emprendimiento tenga un mejor ambiente de trabajo, habrá mejor productividad de sus actores, permitiendo más fácilmente superar cualquier etapa negativa y empezar a alcanzar el éxito.

La psicología emocional del emprendedor en el manejo de la emociones.

No solo en el aspecto empresarial o laboral, sino en cualquier ámbito, es importante no dejarse llevar por las emociones. Algunos estudios indican que la mayoría de las decisiones que tomamos bajo la influencia de emociones positiva o negativas, pueden tener en el futuro los resultados que no esperamos. En procura de mejorar ese desempeño emocional se ha recomendado, sobre todo a los emprendedores, hacer un curso de coaching, donde un mentor le brinda las herramientas para tomar decisiones. Esto no quiere decir que un emprendedor debería ser una persona sin sentimientos o emociones, sino que debe tener la suficiente madurez emocional para que sus sentimientos tengan la menor influencia en sus elecciones. Un momento de depresión puede enviar al traste años de esfuerzo, y el emprendimiento es quien sufrirá las consecuencias

Cumplir la palabra es rasgo clave de un emprendedor con psicología emocional positiva.

Alguien que no cumple su palabra se transforma en un ser indigno de la confianza, y en el caso de los emprendedores, siempre se necesitará de trabajadores, clientes, inversores, proveedores, entre otros. Si una característica del empresario es no tener palabra, las consecuencias se verán en el fracaso del emprendimiento. He allí el valor de un curso de coaching para emprendedores, donde a través de ejemplos de imitación de la realidad, el participante puede practicar situaciones donde se constate la necesidad de cumplir con su palabra.

El emprendedor con inteligencia emocional en el trabajo no pierde de vista el objetivo.

Es básico que el emprendedor no deje a un lado los objetivos organizacionales, y trabaje para que todos los integrantes del emprendimiento se esfuercen en procura de esos objetivos. Lamentablemente el fracaso de los emprendimientos es producto de la perdida de esos objetivos, en su mayoría olvidados por el propio emprendedor. Una idea de negocio que se ejecute con inteligencia emocional en el trabajo, estará destinada al éxito. Nunca se debe perder de vista los elementos que originaron e impulsaron el emprendimiento.

La valentía es otro rasgo de los emprendedores, no es de cobardes el deseo de iniciar un proyecto cuando quizás el entorno profetiza el fracaso, y pasado el tiempo tener la satisfacción de llegar a donde se quería estar, razón por la cual es importante valorar el esfuerzo de las demás personas, aquellas que ayudaron a hacer realidad un sueño. Ningún emprendimiento llega al éxito por el esfuerzo de uno solo, y en este aspecto radica el valor de la psicología emocional, cuando el emprendedor no se siente el centro del mundo, sino parte importante de un conglomerado de éxito.