¡Somos una amenaza!… Cuando tenemos billetes en la mano… y esto es una lamentable realidad, por más que busquemos las excusas para negarlo. Este proceder es muy palpable cuando tenemos el deseo de ahorrar dinero, pero siempre es una excusa decir que no tenemos los suficientes ingresos para hacerlo, es por ello, que si queremos aumentar nuestra capacidad de ahorro deberíamos evitar pasar tan frecuentemente por el cajero automático, y ya te diremos el por qué.

Si nuestro objetivo es ahorrar, debemos hacer lo posible por mantener  el dinero en nuestra cuenta bancaria el mayor tiempo viable, ahora bien, ¿Por qué es importante mantener el dinero en el banco? La respuesta es muy sencilla, te permite tener el gasto controlado, hay más orden y organización. Las estadísticas indican que vamos al cajero virtual, un poco más de una vez por semana, sin embargo, esta frecuencia ya significa una disminución en comparación con años anteriores.

Consejos para evitar se acabe el dinero en efectivo.

Debes tener bien estipulado la cantidad de dinero en efectivo que necesitas, siempre requerimos el efectivo para algo en especial que nos hace trasladarnos hasta el cajero automático, un secreto es no desviarte de ese objetivo. No debemos gastar el dinero que hemos destinado para un fin, en otra cosa que la mayoría de las veces puede ser sin importancia. Aunque casi siempre no tenemos potestad para decidir sobre qué billetes nos dará el cajero automático, los de menor denominación son más fáciles de manejar, tienen muchas ventajas en su uso, y las destacaremos más adelante.

Dinero en efectivo: Lo justo.

Saquemos en efectivo de nuestra cuenta bancaria lo que justamente necesitamos, más allá del beneficio para el ahorro que esta acción conlleva, está también el hecho de que sacar poco dinero en efectivo, en especial billetes de baja denominación, nos evitará muchos problemas, entre ellos:

  • No haremos compras repentinas. Si tenemos el dinero ya comprometido para un gasto especial, nos será más difícil gastarlo en algo que nos aparezca por el camino. Aunque lo consideres difícil, éste será un método efectivo de control de gastos.
  • Menos dinero, menos pérdida. Si tenemos una menor cantidad de dinero en el bolsillo, corremos menos riesgo de perder una gran cantidad, pueden ser muchas las variables que intervengan en perder cierta cantidad de dinero, ya sea por extravío o robo.

Cuando si es útil el dinero en efectivo.

Si dentro de nuestro presupuesto está un gasto superfluo, es clave tener el dinero que gastaremos en efectivo, esto nos ayudará en mantener el gasto en el monto que hemos estipulado. Si dejamos para pagar ese gasto con tarjetas de crédito o débito, lo más probable es que superemos lo presupuestado.

El hecho de no querer gastar, no significa que evitemos la aparición de un gasto imprevisto, con esa finalidad toma en cuenta el siguiente procedimiento:

  1. Diseña tus gastos, trata de ser lo más específico posible, considerando la mayor cantidad de rubros y asignando a cada uno un monto lo más cercano a la realidad.
  1. Establece cuales de esos gastos deben ser pagados en efectivo, y donde sea más práctico el pago de esta forma, en vez de usar tarjetas o transacciones electrónicas.
  1. Asigna un 15% o 20% de tus ingresos para imprevistos. Esto no quiere decir que si no hubo algún imprevisto tendrás la libertad de gastar ese dinero, lo especial estará en que al final del mes, si no hubo ningún gasto inadvertido, ese dinero vaya al fondo de ahorros.

Guarda los comprobantes de transacciones de dinero.

Aunque son muy fáciles de extraviar, los comprobantes de transacciones, pagos y retiros de dinero en efectivo de cajeros automáticos deben ser guardados y contrastados con los resultados de las consultas de movimientos bancarios. Lo ideal es que este cotejo se realice mínimo una vez a la semana o en su defecto una vez cada mes. Lo ideal es hacerlo en períodos cortos de tiempo, porque tendrás de aliada a tu memoria, menos transacciones que revisar y menos documentos que resguardar.

Luego de todo el planteamiento anterior, reiteramos la necesidad de tener solo el efectivo que verdaderamente necesitas, conocer a profundidad los movimientos de tus cuentas bancarias y establecer claramente tu presupuesto de gastos, donde el ahorrar dinero no debería faltar. Si estos procedimientos se hacen un hábito en tu vida, verás los resultados muy pronto.